jueves, 16 de diciembre de 2010

Adiós, adiós, adiós, adiós... Resuena en mi cabeza mil veces cada noche. Recordar, es todo lo que me queda, recordar.

¿Por qué el Adiós sin ti? ¿Por qué no pude ver tu último respiro? ¿Por qué me dejaste? Dos meses y algunos días más. DOS MALDITOS MESES !!!!!!!! ¿Por qué desapareciste? ¿Y el último abrazo, el último beso y el último TE AMO? Y te reclamo y te grito y me enojo y lloro. Porque todo termina así, en un "y lloro". El silencio, el abrumador silencio de las horas que se han vuelto tan solas. ¿Dónde estás? ¿Me recuerdas? ¿Aún me amas? ¿Me perdonarás?

Querida:
Aún recuerdo tu carita de "estoy bien" , de la última sonrisa que me regalaste, de tu risa, de tu voz diciéndome "estoy bien", de mis lágrimas en esa última despedida, de mi voz rota, de mi alma atemorizada y de mis ojos rogándote que te pusieras bien. Te rogaba una promesa imposible de cumplir, te rogaba que me dijeras "te prometo que me recuperaré". Pero te despedías en silencio con tu mejor sonrisa y yo me despedía con un dolor evidente, con un llanto incontrolable. Y te pido perdón, fui a la última persona que viste y la primera persona que lloraba por un final destinado. Y le rogué al cielo esa noche que te pusieras bien, le rogué al cielo entre mil lágrimas que no te llevara aún, porque yo te necesitaba (perdón por pedirte cosas imposibles, por ser egoísta, soportar un dolor horrible solo por estar conmigo, es ser demasiado egoísta, pero le temía a esto, a no poder seguir sin ti). Sin embargo me regalaste dos días para gritarte lo mucho que te amaba, pero no pudiste más y decidiste partir sola, sin que pudiera estar contigo sosteniendo tu mano mientras dabas ese último suspiro, ese que me robó la felicidad y mi lugar feliz. Y no te imaginas cuanto grité, cuanto lloré esa noche que sonó ese maldito teléfono para avisarnos de la noticia más horrible y más triste de toda mi vida. Y desde ese día no he parado de llorar sabes ? Sí, supongo que lo sabes y te pone triste. Pero ¿que más puedo hacer? Me siento tan sola sin ti, tan perdida, como si el norte y el sur se hubieran borrado y no sé hacía donde ni como ir. Y no te imaginas como duelen las noches, las mañanas, las tardes. Como duelen las fiestas. Porque tu ausencia, tu ausencia duele más que cualquier tipo de herida. Y yo lloro cada día porque cuando quiero abrazarte no estás, cuando quiero regalarte un besito en la frente no estás. Cuando quiero que me mires, me hables, me grites, no estás. Desapareciste, te volviste aire. Y le hablo al aire esperando que me escuches, y miro a las estrellas esperando encontrarte en alguna de ellas. Y te dejo flores, porque no se que más puedo hacer por ti. Y te dejaré flores cada mes, para que te adornen. Para que me sientas, me recuerdes, porque no quiero que te olvides de mí nunca. Como yo no quiero olvidarte nunca, no quiero terminar de matar tu recuerdo, ese recuerdo que me da algo de vida. Esos recuerdos de cumpleaños pasados o de mi último cumpleaños que me cantaste el "Feliz cumpleaños" a penas desperté. Que me regalabas tus sonrisas y con eso bastaba. Pero ahora quedó un vacío, un vacío que se llena con lágrimas. Y créeme intenté devolverte la mano por todo lo que hiciste por mí, creo que no fue suficiente pero ahora te regalo el pedacito de cielo que me corresponde, te regalo el mundo que me corresponde, te regalo todo lo que pueda regalarte.
Me aferro a tu recuerdo como mis días felices, me aferro a tu luz para que sea mi luz. Porque, aunque llore y me duela, aunque patalee sé que tú estás bien. Que eres un ángel, un lucero, una luz. Y lo único que importa es que estés bien, mi dolor es insignificante comparado a lo feliz que me puede hacer saber que ya no sufres.
Quería estar contigo en tu último suspiro aferrarme a tu mano y decirte "Te amo, gracias, nos vemos... Adiós" Pero no pude, no pude estar contigo. Te amo. Gracias por lo que hiciste por mí. Nos volveremos a ver. Que aunque tu ausencia me duela, despertar y no verte y no escucharte me duela. Estás mejor y nos volveremos a ver... Te amo abuelita mía, te amo y te amaré por siempre. Te regalo esta carta y espero la leas, aunque sea siendo aire.
Te amo por siempre.

--
(Sin embargo estoy aquí, reclamándole al destino entre mis llantos...)

viernes, 6 de agosto de 2010

Seis meses. (Y el olvido cuando!?)

Ya ni se soñar. Ni escribir. Ni siquiera sé llorar.

(Y mis últimas incoherencias ¿Dónde están?) Creí estar loca y era feliz. Ahora estoy cuerda y no sé ni siquiera soñar por las noches. (Locura locura locura ¿Dónde estás?) Perdí más de 100 noches con llantos y gritos inventados. (Y esos 3 años se perdieron con sueños inventados) Quisiera creer por una última vez que todo saldrá bien...

Pero sin embargo dueles tanto...

(Tú, deudora de promesas ¿Dónde estás? Te escondes entre sueños mal educados. ¿Cuándo aprendiste a volar con los pájaros? Aún el tiempo no escoge tu adiós, ni tu última palabra... Vuela, como lo sabe hacer quien no tiene alas.)

--
Sólo por hoy, regalame una noche más entre estrellas.

domingo, 28 de marzo de 2010

Jajajaja es tan ridículo... Es tan ridícula esta forma de querer gritar y llorar... Es absolutamente ridícula. Y me da risa y río ¿Qué más hacer? ¿Llorar? (Sí, llorar con uno de los cigarros ridículos) Los días han pasado rápido/lento, los recuerdos aun son tan claro, sin embargo los días se han encargado de alejarme... Hasta la luna se encarga de alejarme.

(Estúpida noche, si tan solo cada secreto no hubiera quedado escondido bajo tuyo, creo que me gustarías más de lo que me gustas ahora)

Y si quiero reconocer que lo extraño?! Que daría todo por volverlo a ver aunque sea por 5 minutos?! Y si reconozco que aun yo lo ... ?! (NO, no estoy en condiciones para ser sincera conmigo misma, no vale la pena, simplemente lograría atarme más a un recuerdo falso. NO, no reconozco nada!) Pero, que pasaría si lo hiciera ?!

Nada es igual, ni las ultimas 60 noches, ni siquiera los últimos 5 días... Ojala y la memoria fuera frágil. Que 5 minutos bastaran y todo se olvidara, pero no, supongo que los recuerdos existen para recordarte lo mil veces estúpida que eres. Para recordarte lo ilusa que eres creyendo palabras bonitas de alguien en que por cosas extrañas le quieres creer... Para poder recordar lo fácil que es llorar.

(Sin embargo, lo recuerdo y se me oprime el pecho y me dan ganas de llorar... A veces la ausencia duele un poco más de lo que se tiene calculado, mucho más... (Si él me recordará un poco, pero ¡paft! Supongo que no recordará ni mi nombre) ... Sin embargo, aun quisiera llorar hasta dejar de sentir, hasta cuando ya no duela, hasta cuando ya no exista ni la sombra de su nombre... Hasta cuando el sol deje de ser un recuerdo que duela)

(Sigo aquí, escribiendo palabras tristes)

Todo es absolutamente ridículo

--

sábado, 30 de enero de 2010


Si pudiera explicar con alguna palabra el dolor, si pudiera nombrar el vacío. Si pudiera explicar de alguna forma el desprendimiento o aunque sea poder encontrar una forma de detener lágrimas, estoy segura que lo haría. Pero ninguna de estas opciones existe y estoy aquí, escribiendo en un día/noche que no es noche, pero la luz se fue y no sé como no seguir cayendo.
(No sé como seguir)

Quiero seguir llorando hasta desaparecer ...